miércoles, junio 13, 2007

Antiguas locomotoras de ENSIDESA

Jose Carlos, de Avilés nos envía este reportaje sobre antiguas locomotoras de vapor utilizadas en Ensidesa. Añade, asimismo, un extracto de la entrevista realizada a uno de sus maquinistas que prestaba servicios en Mieres, y que fué publicada en la revista de la empresa en Febrero de 1976. Gracias por este material.



(Hacer click sobre las imagenes para aumentar el tamaño)





Locomotoras 303 y 308



Fotos de la "Jovellanos" en las proximidades del puerto y ría de Avilés años
50 y de la "Méndez Núñez" por las mismas fechas en muelle de carga/descarga
en las proximidades de Trasona. Imagenes capturadas de un reportaje filmado
de la época.


martes, junio 12, 2007

Irak: La destruccion del patrimonio cultural


No hablamos de patrimonio industrial en este caso, sinó simplemente de patrimonio. Sin entrar en la veracidad total de estas fuentes, lo que si es cierto es que con motivo de la guerra se ha producido un tremendo expolio de un patrimonio de la humanidad "insustituible" . Pudimos verlo en las noticias durante los primeros días de la contienda, y resulto especialmente dramática la desaparición de la mundialmente conocida Arpa de Ur, cuya imagen acompaña a esta noticia y que se encuentra desaparecida desde entonces.


Rebelion.org IRAK: Las operaciones militares de los ocupantes han dañado gravemente lugares históricos





“Las fuerzas de la Coalición han levantado campamentos [militares] en lugares arqueológicos vulnerables y han destruido ciudades históricas durante sus operaciones militares. A pesar de las muchas peticiones provenientes del mundo entero, los ocupantes han dejado los yacimientos arqueológicos de Iraq a merced de los ladrones, mostrando un grave desprecio hacia las leyes internacionales. Los saqueadores han expoliado docenas de yacimientos importantes, y el expolio continúa día tras día.”

“Ocurren cosas. […] La libertad es desordenada.”
Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa estadounidense [1]

Durante la guerra y la ocupación, la Coalición [tropas de ocupación] no ha protegido el incomparable patrimonio cultural de Iraq dejándolo a merced de saqueadores y ladrones de arte. La Biblioteca Nacional y el Museo Nacional, junto con otras muchas importantes instituciones culturales, resultaron gravemente dañadas y fueron saqueadas durante los primeros días de la ocupación. Desde entonces, las fuerzas de la Coalición han levantado campamentos [militares] en lugares arqueológicos vulnerables y han destruido ciudades históricas durante sus operaciones militares. A pesar de las muchas peticiones provenientes del mundo entero, los ocupantes han dejado los yacimientos arqueológicos de Iraq a merced de los ladrones, mostrando un grave desprecio hacia las leyes internacionales. Los saqueadores han expoliado docenas de yacimientos importantes, y el expolio continúa día tras día [2].

Advertencias antes de la invasión

En vísperas de la invasión de marzo de 2003, asociaciones profesionales y personalidades académicas se pusieron en contacto con las autoridades de Washington y Londres para advertir de los peligros [de la invasión] para el patrimonio cultural de Iraq. Ocho mil años de historia en el fértil valle de Mesopotamia han producido algunos de los tesoros culturales y yacimientos más importantes del mundo en el territorio que hoy es Iraq. Este rico legado incluye las colecciones de magníficos museos y bibliotecas, así como edificios históricos, antiguas ciudades y centenares de yacimientos arqueológicos importantes. Algunos de los principales expertos del mundo en Arqueología, Arte e Historia advirtieron sobre los daños durante las operaciones militares y, especialmente, del peligro de los saqueos en el período de posguerra [3].

En enero de 2003, una delegación de expertos, directores de museos, coleccionistas de arte y anticuarios se reunieron con responsables del Pentágono para hablar de las consecuencias de la invasión [4]. Señalaron que el Museo Nacional de Bagdad era el lugar más importante del país [5]. McGuire Gibson, uno de los miembros de la delegación de la Universidad de Chicago, volvió en dos ocasiones al Pentágono para discutir las medidas de precaución que la Coalición debería adoptar [6]. En las semanas que precedieron a la guerra, él y sus colegas enviaron varios correos electrónicos de recordatorio a los mandos militares [7]. Más tarde declaró: “[…] Creí que se me había garantizado que protegerían las excavaciones arqueológicas y los museos” [8].

Al aproximarse el conflicto, el Instituto Arqueológico de América [EEUU], el Consejo Internacional de Museos, el Comité Internacional del Escudo Azul (International Committee of the Blue Shield [de la UNESCO]) y otras organizaciones profesionales hicieron advertencias públicas y aportaron información específica complementaria sobre los tesoros culturales que había que proteger [9]. Recordaron a los dirigentes estadounidenses y británicos sus responsabilidades según las leyes internacionales, en particular según la Convención de la Haya para la protección del patrimonio cultural en caso de conflicto armado de 1954 [10]. Presionaron para que la protección de los lugares de interés cultural y de las instituciones culturales de Iraq fuera la máxima prioridad de las fuerzas de ocupación [11].

Pero para los planificadores bélicos éste era un consejo problemático. El Consejo Estadounidense del Patrimonio Cultural [The American Council for Cultural Property), fundado a finales de 2002 por anticuarios y acaudalados coleccionistas de arte y antigüedades de Oriente Medio, vieron la guerra como una oportunidad para que el patrimonio cultural de Iraq llegase a los mercados internacionales [12]. Ashton Hawkins, presidente de esta institución, declaró:

“[…] Creemos que la dispersión legítima de los objetos culturales a través del mercado es una de las mejores maneras de protegerlos” [13].

Antes de la guerra, y de nuevo en abril de 2003, miembros del Consejo se reunieron con responsables del Departamento de Estado y del Pentágono [14]. El Consejo mantenía estrechos vínculos con el gobierno Bush, y uno de sus dirigentes era miembro del Comité asesor del patrimonio cultural del Presidente. El nuevo grupo de presión expuso que se deberían cambiar las leyes de Iraq para permitir nuevas excavaciones y la exportación de más objetos de arte de valor. El grupo, incluso, ofreció asistencia técnica al gobierno de Iraq y a los museos para la posguerra [15]. A las organizaciones académicas afectadas les inquietó este nuevo grupo de presión. Muchos investigadores eran de la opinión de que el comercio y el coleccionismo de antigüedades incitaban el saqueo y la destrucción de los yacimientos arqueológicos, así como el robo en los museos [16]. Dominique Collon, del Museo Británico, al comentar las presiones del grupo de presión de coleccionistas, afirma:

“[…] Esas son precisamente el tipo de actuaciones que incitan al saqueo. Una vez que tengan la bendición estadounidense, habrá un mercado para esas antigüedades y se abrirá la veda. Lo último que queremos es justificar el saqueo.” [17]

El saqueo inicial

Las tropas que tomaron Bagdad y otras ciudades iraquíes a principios de abril de 2003 no hicieron nada para proteger ni los lugares de interés cultural ni las instituciones culturales. Tampoco tomaron los lugares para protegerlos ni evitaron actos de pillaje y destrucción ni siquiera cuando ciudadanos preocupados [por la situación] se lo pidieron [18].


Puesto que las instituciones culturales más importantes se encontraban en dos zonas pequeñas, los mandos militares podrían haber tomado medidas sencillas, como las adoptadas para salvaguardar el ministerio de Petróleo iraquí. Varios [soldados en] carros de combate y destacamentos de soldados de infantería estacionados en las cercanías afirmaron que las órdenes recibidas les impedían intervenir [19]. A falta de un ejército iraquí o de una fuerza policial [local] efectiva, la Coalición expuso los tesoros culturales de Iraq a un gran peligro y a un daño casi seguro.

Los ataques contra los lugares [que conforman el] patrimonio cultural se iniciaron inmediatamente tras la caída del antiguo régimen como parte del saqueo y de la destrucción generalizada de edificios gubernamentales y de otros objetivos.
Tal y como habían alertado los expertos en Arte, el saqueo se produce, por lo general, cuando el orden público se desmorona, incluso en ciudades como Montreal y Nueva York [20]. En Iraq, los saqueadores parecen haber actuado por distintas motivaciones: algunos expresaban su cólera contra el antiguo régimen; otros eran ladrones de barrio; varios saqueos parece que fueron organizados por grupos políticos (como quienes quemaron los archivos de la era Sadam Husein en el Museo Nacional); otros eran ladrones de objetos artísticos, bien organizados, que sabían lo que buscaban. Con posterioridad, el investigador jefe estadounidense especuló con la posibilidad de que los ladrones pudieran tener “pedidos” por adelantado de marchantes internacionales. Como prueba de ello, [está el hecho de que] cortaran las cabezas de esculturas de piedra muy pesadas con sierras especiales y robaran exclusivamente las piezas más valiosas [21].

Mientras los ladrones de arte se llevaron objetos de primera categoría para exposición, libros singulares y otros materiales de gran valor, los saqueadores de barrio se llevaron ordenadores, impresoras, fotocopiadoras, materiales de conservación, aparatos de iluminación, muebles, alfombras, generadores y aparatos de aire acondicionado. Algunos, incluso, arrancaron los cables de las paredes y se llevaron puertas y ventanas. Por diversos motivos, los saqueadores provocaron incendios dejando todo devastado tras de sí [22].

Muchos iraquíes sensatos se arriesgaron y se esforzaron en evitar el saqueo y proteger el patrimonio cultural en peligro. El personal de las instituciones se llevó los objetos más valiosos a almacenes subterráneos o a búnkeres especiales [23]. Mientras Bagdad sufría los ataques aéreos, e incluso después de que empezara el saqueo, se tomaron medidas de rescate de las piezas.
Un imán consiguió almacenar parte de las colecciones de la Biblioteca Nacional en la mezquita local de Haq para mantenerlas a salvo [24]. Los voluntarios trasladaron miles de libros y manuscritos por las calles a pesar de que los saqueadores armados podían haberlos atacado en cualquier momento. El imán también ayudó al personal de la Biblioteca a soldar una puerta de acero contra incendios para evitar más saqueos [25].

Tan pronto como se difundieron las noticias de la destrucción cultural, las instituciones culturales internacionales y los grupos de expertos renovaron sus peticiones al ejército de la Coalición y a los dirigentes civiles. En Iraq, el personal y los responsables de las instituciones culturales también hicieron llamamientos urgentes para pedir protección, tanto a los soldados de las cercanías como a los oficiales del cuartel general ubicado en el Hotel Palestina, pero los mandos militares tampoco actuaron con rapidez. El 11 de abril, en el momento álgido del saqueo, Donald Rumsfeld, secretario de Defensa estadounidense, desdeñó los informes procedentes de Bagdad considerándolos inoportunos y exagerados [26]. Los daños se prolongaron durante días [27].

Tres miembros del Comité Asesor del Patrimonio Cultural de la Casa Blanca dimitieron casi de inmediato para protestar por la responsabilidad del gobierno estadounidense. “[…] La tragedia no se ha evitado debido a la dejadez de nuestra nación”, escribió en su carta de dimisión Martin Sullivan, presidente del Comité [28].

Manuscritos, archivos y bibliotecas.

La Biblioteca Nacional de Iraq sufrió dos incendios —el 10 y el 12 de abril— que dañaron gravemente la parte principal de la fachada del edificio [29]. Los saqueos e incendios dañaron aproximadamente una cuarta parte del total de la colección de libros, incluidos libros y periódicos únicos.
El fuego consumió hasta el 60% de los documentos de los reinos otomano y hachemí, y la casi totalidad de los archivos gubernamentales de la época más reciente se convirtieron en humo [30]. Prácticamente toda la colección de mapas y fotografías quedó destruida [31]; las cenizas y el hollín dañaron la mayor parte de las colecciones restantes [32].

Algunas bibliotecas importantes de Bagdad también sufrieron daños. El edificio de manuscritos de la Biblioteca Nacional sufrió daños muy considerables debido al fuego y al saqueo, pero los bibliotecarios y los ciudadanos del vecindario consiguieron poner a salvo sus colecciones en un búnker especial [33]. Los ladrones expoliaron y quemaron parcialmente las colecciones de manuscritos de la Beit al-Hikma (La Casa de la Ciencia) [34]. El fuego dañó gravemente la Biblioteca de Fondos Religiosos. Los conservadores del museo pusieron a salvo la mayor parte de las colecciones de manuscritos, a pesar de que [los saqueadores] robaron más de mil y quemaron más de quinientas [35].

Otras bibliotecas de Bagdad sufrieron saqueos, entre ellas la de la Academia Iraquí de Ciencias, la de la Universidad al-Mustansiriya y la de la Facultad de Medicina [36]. La biblioteca de la Facultad de Artes de la Universidad de Bagdad quedó reducida a cenizas en su totalidad [37].

Fuera de Bagdad, donde la protección ofrecida por las fuerzas de la Coalición fue igualmente inexistente, se produjeron catástrofes similares. La Biblioteca central de la Universidad de Basora ardió, con la pérdida de al menos el 70% de sus colecciones. Otras bibliotecas universitarias y municipales de esa ciudad sufrieron un destino similar [38]. Los vándalos expoliaron la Biblioteca central de la Universidad de Mosul, que perdió un tercio de sus colecciones [39]

Pérdidas en museos y daños en edificios históricos

Entre el 10 y el 12 de abril, ante la pasividad de las fuerzas de la Coalición, los saqueadores atacaron en tres ocasiones el Museo Nacional [iraquí]. En total, los ladrones se llevaron entre 14.000 y 15.000 objetos de arte, entre ellos monedas, esculturas, cerámicas, objetos de metal, fragmentos arquitectónicos, tablas cuneiformes y la mayor parte de la colección de los valiosos sellos cilíndricos de la época sumeria [40]. La famosa Dama de Warka de alabastro, datada alrededor del año 3.100 a.C. desapareció, junto a otras 40 piezas de fama mundial. El 16 de abril, cuatro días después de que terminara el saqueo, las fuerzas de la Coalición, al fin, decidieron proteger los edificios [41].

Fuera de Bagdad, saqueadores y ladrones atacaron otras importantes instituciones, entre ellas el Museo de Mosul donde robaron centenares de piezas, entre las que se encuentran 16 piezas asirias de bronce de las puertas de la ciudad de Balawat (siglo IX a.C.), así como relieves y tablas cuneiformes de arcilla provenientes de importantes lugares como Nínive y Nimrud [42]. También desaparecieron libros únicos, mapas y manuscritos [43].

Los saqueadores, asimismo, dañaron o destruyeron algunos de los más hermosos edificios históricos de Iraq y barrios de la ciudad antigua. En Bagdad, las tropas estadounidenses fueron incapaces de poner fin a las 12 semanas de pillaje en el antiguo centro cultural y administrativo de la ciudad, una zona en la que se encuentra el palacio abasí del siglo XII; la Madrasa [escuela religiosa] de al-Mustansiriya, del siglo XIV; la mezquita Saray del siglo XVI; el zoco de al-Saray, un hermoso mercado cubierto donde se vendían libros antiguos; y el centro administrativo de al-Saray, del siglo XIX [44]. Los ladrones saquearon e incendiaron varios edificios llevándose muebles, instalaciones, puertas, ventanas, paneles de madera de las paredes y baldosas del suelo. Se lo llevaron todo, incluso los elementos arquitectónicos [45]. Durante un prolongado período de tiempo los ladrones robaron, ladrillo a ladrillo, los Qishla (cuarteles) otomanos de Bagdad [46]. Según concluye un informe de Blue Shield (Escudo azul), a lo largo de las muchas semanas de pillaje: “[…] Los llamamientos al Comité Cultural de la Autoridad Provisional de la Coalición (APC, [primera administración de ocupación]) fueron infructuosos” [47].


Saqueo de yacimientos arqueológicos

Los yacimientos arqueológicos de Iraq incluyen más de 150 ciudades y antiguos poblados sumerios, así como las últimas grandes capitales de Babilonia, Nimrud y Nínive. Los especialistas señalaron a las autoridades de la Coalición que el saqueo tuvo como consecuencia la destrucción de los restos arqueológicos, fundamento de la comprensión de la historia antigua. Los restos sólo pueden interpretarse tras una excavación cuidadosa y la conservación de los hallazgos llevada a cabo por arqueólogos profesionales [48]. La Coalición apenas ofreció protección significativa en los yacimientos por lo que los saqueadores se pusieron a ‘trabajar’ de inmediato. Miles de iraquíes de la zona, muchos de ellos a sueldo de ladrones de objetos de arte, bajaron a los yacimientos armados con palas e incluso con excavadoras para buscar monedas valiosas, sellos cilíndricos, cerámicas, tablas de arcilla, piedras talladas y otros objetos [49]. Los saqueos más intensos tuvieron lugar en la zona sur donde se encuentran los yacimientos más antiguos [50].

En octubre de 2003, un oficial del ejército bien informado comentó que aunque la APC había contratado a 1.675 vigilantes iraquíes para proteger 3.000 yacimientos: “[…] Estaban mal entrenados y equipados” y “[…] Tenían escasa formación en materia de seguridad, en instrumentos de comunicación y en vehículos” [51]. En noviembre de 2003, el Dr. John Malcolm Russell, uno de los consejeros culturales de la APC, declaró sin rodeos que: “[…] La protección de los yacimientos arqueológicos no es una prioridad” [52]. Con el tiempo, los saqueadores se fueron organizando cada vez mejor y en alguno de los principales yacimientos trabajaron centenares de personas. En septiembre de 2006, McGuire Gibson declaró a The Washington Post: “[…] En algunos yacimientos se ha producido un saqueo a escala industrial; han desaparecido algunos de los yacimientos arqueológicos sumerios más importantes” [53]. El Fondo para los Monumentos del Mundo comentó amargamente que los yacimientos arqueológicos de Iraq: “[…] Están devastados por saqueadores que trabajan día y noche para abastecer un mercado internacional de arte hambriento de antigüedades” [54].

Ocupación y destrucción cultural

Las operaciones militares de la Coalición han dañado gravemente lugares históricos, edificios emblemáticos y cascos antiguos de las ciudades. [Las operaciones militares] han tenido un particular impacto negativo en los barrios antiguos, entre ellos la mayoría de los de la zona centro de la ciudad santa de Nayaf, destruida en un enfrentamiento entre las fuerzas de la Coalición y el Ejército del Mahdi en agosto de 2004. En noviembre de 2004, los bombardeos de [las fuerzas de] la Coalición destruyeron más de un centenar de mezquitas en el ataque contra Faluya; los ataques aéreos y terrestres redujeron a escombros edificios antiguos en Tal Afar, Ramadi, Samarra y otras muchas ciudades.

En algunos casos, las fuerzas de la Coalición han causado daños graves e irreparables en importantes yacimientos arqueológicos. El ejército estadounidense ha construido bases [militares] en las ruinas de la antigua Babilonia y de Ur. En Babilonia, los constructores utilizaron maquinaria pesada para el movimiento de tierras para la construcción de un helipuerto, instalaron depósitos de combustible y muros de hormigón, cavaron al menos una docena de zanjas profundas; llevaron toneladas de grava para hacer aparcamientos de vehículos militares cerca de un teatro griego construido por Alejandro de Macedonia [55].

El Dr. John Curtis, conservador del Departamento de Oriente Medio del Museo Británico, publicó un informe muy cáustico sobre la totalidad de los daños ocasionados [56]. Halló sacos terreros llenos de materiales arqueológicos procedentes de las excavaciones en los que había fragmentos de piezas, huesos y ladrillos antiguos. Partes de los edificios antiguos se han venido abajo [57]. Especialistas internacionales y dirigentes iraquíes, intentaron convencer a los mandos militares estadounidenses pero el campamento no se evacuó hasta el 15 de enero de 2005. Posteriormente, el gobierno polaco pidió perdón por su complicidad [en los hechos] [58].

Negligencia y carencia de medidas

Durante los primeros días de la ocupación, y como respuesta a las críticas públicas al saqueo, los gobiernos de EEUU y Reino Unido anunciaron que iban a tomar medidas contundentes para recuperar las piezas robadas del Museo Nacional, para restaurar los daños sufridos en la Biblioteca Nacional y para revitalizar la cultura iraquí que había estado tan abandonada durante la época de Sadam Huseín. El Departamento de Estado, la Agencia de Ayuda al Desarrollo de EEUU [USAID, en sus siglas en inglés], la Biblioteca del Congreso, el Museo Británico y el British Council,

El 15 de abril de 2003, tres días después de las primeras noticias sobre el saqueo, el Museo Británico convocó una rueda de prensa para prometer apoyo internacional y de Reino Unido para el expoliado Museo Nacional [iraquí]. Irónicamente, durante la conferencia de prensa una llamada telefónica por satélite hecha al presidente del Consejo de Antigüedades iraquí, revelaba que el Museo seguía sin protección y expuesto a más saqueos [59].

Más tarde, Washington envió agentes del FBI y responsables del servicio de aduanas a Bagdad para seguir la pista de los objetos robados en el Museo Nacional. Matthew Bogdanos, coronel del Cuerpo de Marines estadounidense, se hizo cargo de la campaña de recuperación que comenzó en las barriadas vecinas. Entretanto, los clérigos iraquíes denunciaban el expolio cultural e insistían en que se restituyeran los objetos robados. Al final, gracias al esfuerzo internacional —se volvieron a comprar o se confiscaron en las aduanas—, se recuperaron más de cinco mil objetos [60].

Asimismo, durante los primeros días de la ocupación la APC designó consejeros especiales para asuntos culturales. John Agresto, el nuevo responsable de la enseñanza superior de la APC, pidió que se destinaran 1.200 millones de dólares para revitalizar las universidades iraquíes pero, al disminuir rápidamente el entusiasmo oficial, en el presupuesto de 2004 sólo consiguió nueve millones de dólares [61]. Cuando en 2005 se marchó, su puesto no se cubrió [62]. René Teijgeler, un holandés nombrado consejero ejecutivo de cultura, con responsabilidad en bibliotecas y museos, corrió un destino similar. El presupuesto de la APC era tan insignificante que Teijgeler no pudo ni siquiera empezar a afrontar los asuntos urgentes. Está claro que Paul Bremer, presidente de la APC, tenía poco interés en la materia. Cuando en 2005 Teijgeler se marchó tampoco fue sustituido [63].

La Biblioteca del Congreso [de EEUU] propuso un plan de ampliación para una nueva Biblioteca Nacional así como un programa de formación para bibliotecarios iraquíes que se elaboró durante una misión especial a Bagdad en octubre de 2003 [64].

En diciembre de 2003, Saad Eskander tomó posesión como nuevo director de la Biblioteca Nacional. Habían transcurrido ocho meses desde los incendios y saqueos y el edificio se encontraba todavía “en un estado ruinoso”. “[…] No había dinero ni agua ni electricidad; no había papel ni lápices ni muebles,” informó posteriormente [65]. En 2004 la APC asignó a la Biblioteca Nacional un presupuesto de sólo 70.000 dólares para cubrir todos los gastos, incluidas las reparaciones, la compra de mobiliario y de los nuevos equipos [66]. Tras un año en el puesto Eskander afirmó: “[…] El equipo de la Biblioteca del Congreso parece haber olvidado sus promesas” [67].

En 2003, USAID, la agencia de desarrollo [estadounidense], lanzó con gran fanfarria cinco proyectos para dar su apoyo a las bibliotecas iraquíes, museos y a los programas de antigüedades. Con la financiación de USAID varias universidades aceptaron colaborar en la formación de los bibliotecarios iraquíes, y el personal de los museos en la promoción de la investigación sobre aspectos legales, en la organización de los recursos en Internet para los especialistas y otros proyectos.

Tras unos inicios prometedores y con los proyectos de formación ya en marcha, USAID fue incapaz de seguir financiando el programa después del primer año y la mayoría de los proyectos fracasaron [68]. Con el embajador John Negroponte, las prioridades cambiaron a favor de la “seguridad”. La cultura, insuficientemente financiada como estaba, sufrió algunos recortes del presupuesto. Los británicos hicieron unos cuantos alardes para impresionar pero en la práctica apenas hicieron nada para solventar la catástrofe cultural. Como respuesta a las protestas públicas por la primera oleada de saqueos, el ministro de Cultura [británico] prometió que su gobierno aportaría 12 millones de libras esterlinas [algo más de 17,6 millones de euros] para la protección de los yacimientos arqueológicos, pero la promesa enseguida se olvidó y el gobierno de Reino Unido nunca llevó a cabo tal programa.

En 2003, el British Council, el servicio cultural británico, anunció que estaba recogiendo libros con destino a Iraq para sustituir algunas de las colecciones dañadas. Las universidades inglesas donaron miles de libros y revistas, pero no se hizo ningún esfuerzo para evaluar lo que se necesitaría en Iraq ni en cómo hacer llegar los materiales a las bibliotecas iraquíes [69]. Finalmente el [British] Council envió a Bagdad 25 toneladas de libros vía Amman donde, durante muchos meses, languidecieron en un depósito. Todavía no está claro dónde terminaron los libros o si fueron útiles para los lectores iraquíes o para las bibliotecas arrasadas por el saqueo [70].

Últimos acontecimientos

El Museo Nacionalha recuperado algunas de sus colecciones pero la institución nunca se ha recuperado. Donny George, presidente del Consejo Estatal de Antigüedades y del Patrimonio de Iraq y director del Museo Nacional, huyó a Siria en agosto de 2006 y desde allí envió su dimisión. Antes de marcharse, ordenó que las puertas del Museo Nacional se sellaran con hormigón para protegerlo de futuros saqueos. George consideró “intolerable” la permanente incapacidad de los dirigentes iraquíes y del ejército estadounidense para proteger los yacimientos arqueológicos [71]. En la actualidad trabaja en calidad de profesor visitante en la Stony Brook University, Departamento de la Universidad del Estado de Nueva York. En Bagdad, el ministerio de Cultura no ha anunciado sus planes para reabrir el Museo. Rodeado de hierbajos, ahora se esconde tras unas puertas metálicas, sacos de arena y rollos de alambre de espino, otro símbolo más de la enmarañada ocupación [72].

La historia de la Biblioteca Nacional es triste y poco esperanzadora. Saad Eskander, su director, ha intentado reconstruir la institución a pesar de la negligencia estadounidense y británica. Con pequeñas ayudas de la República Checa y de dos ONG, y con el apoyo presupuestario del gobierno iraquí, Eskander consiguió reparar los daños del edificio de la biblioteca, aumentar el personal y empezar la difícil tarea de rehacer el catálogo y de restaurar los objetos dañados [73].

En su equipo de trabajo, multiétnico y apolítico, hay sunníes, shiíes y kurdos, entre otros. La biblioteca consiguió ordenadores y acceso a internet gracias a la ayuda italiana y japonesa y ha sido capaz de mantenerla abierta al público de manera regular [74]. Pero la Biblioteca no ha escapado a la violencia del Bagdad ocupado ni ha tenido una protección adecuada. Eskander ha colocado en internet un escalofriante blog en el que narra el asesinato de varios miembros de su equipo y del atentado con coche bomba de una importante editorial [75].

Conclusión

Según las Convenciones de Ginebra, las fuerzas de ocupación deben garantizar el orden público y evitar el saqueo. Más concretamente, las Convenciones de La Haya y de Ginebra exigen que se proteja el patrimonio cultural de la destrucción y del expolio, y prohíbe que [éste] se utilice como apoyo de las acciones militares. La Convención para la protección del patrimonio cultural en caso de conflicto armado (1954) especifica, además, que la potencia ocupante debe tomar las medidas necesarias para proteger y preservar los bienes culturales del país ocupado y debe evitar o poner fin a “[…] Cualquier tipo de robo, pillaje o apropiación indebida, y a cualquier acto de vandalismo dirigido contra los bienes culturales”. La Coalición ha ignorado y violado esas leyes internacionales lo que ha provocado un daño enorme e irreparable al patrimonio cultural de Iraq y de toda la humanidad..



Notas de los autores y de IraqSolidaridad:

1. US Department of Defense, News Briefing by Secretary of Defense Donald Rumsfeld and GeneralRichard Meyers, 11 de abril de 2003; véase, Sean Loughlin, “Rumsfeld on Looting in Iraq” CNN, 12 de abril de 2003. Véase en IraqSolidaridad: Harvey Thompson: Dañado el sitio arqueológico de Babilonia. Ocupación y vandalismo cultural en Iraq .
2. Aquí se han utilizado los nombres más habituales en inglés para nombrar estas instituciones. Sus nombres formales son: Biblioteca Nacional de Iraq y Archivo y Museo de Iraq.
3. Donald MacLeod, “Scholars Move to Protect ‘Priceless’ Iraqi Heritage” Guardian, 21 de marzo de 2003.
4. Andrew Lawler, “Impending War Stokes Battle Over Iraqi Antiquities”, Science, 31 de enero de 2003.
5. Ibid.
6. McGuire Gibson es profesor de Arqueología Mesopotámica. Véase: “Cultural Tragedy in Iraq: A Report on the Looting of Museums, Archives, and Sites” en Art Loss in Iraq: An Update, Ed. IFAR Evening, 28 de octubre de 2004.
7. Guy Gugliotta, “Pentagon Was Told of Risk to Museums: US Urged to Save Iraq’s Historic Artifacts”, Washington Post, 14 de abril de 2003.
8. Ibid.
9. Véase, por ejemplo, la declaración del Comité Internacional del Escudo Azul [International Committee of the Blue Shield], 7 de marzo de 2003, “Open Declaration on Cultural Heritage at Risk in Iraq”, 21 de marzo de 2003, firmada por 13 sociedades profesionales y programas de investigación así como por 180 investigadores; y la declaración del Instituto Arqueológico de EEUU y la Asociación Estadounidense para la investigación en Bagdad, 9 de abril de 2003.
10. Ibid.; véase también “Concern for Cultural Heritage in Iraq”, Instituto Arqueológico de EEUU, 18 de diciembre de 2002; además véase Instituto Arqueológico de EEUU, “Resolution Regarding War and the Destruction of Antiquities”, Archeology Magazine, enero-febrero de 2003; y Guy Gugliotta, “Iraq War Could Put Ancient Treasures at Risk”, Washington Post, 3 de marzo de 2003.
11. David Tresilian, “‘Cultural Catastrophe’ Hits Iraq”, Al Ahram, 24-30 de abril de 2003.
12. Parece que la nueva organización se fundó teniendo en mente sobretodo la guerra; véase, Lawler, op.cit.
13. Citado por David Darcy, “Legal Group to Fight ‘Retentionist’ Policies”, Art Newspaper, 24 de octubre de 2002.
14. Lawler, op. cit.
15. Donald MacLeod, “US Lobby Could Threaten Iraqi Heritage”, Guardian, 10 de abril de 2003.
16. Zainab Bahrani, “Looting and Conquest”, The Nation, 26 de mayo de 2003.
17. Citado en MacLeod, op. cit.
18. Parece que la primera medida para la protección [de los bienes culturales] se adoptó el 16 de abril en el Museo Nacional, ocho días después de que las fuerzas de la Coalición tomaran Bagdad.
19. Existe mucha información respecto a que las unidades de la Coalición se negaron a proteger lugares de interés cultural incluso cuando estaban desplegadas en las cercanías. Véase, por ejemplo, Nabil al-Tikriti, “Iraq Manuscript Collections, Archives & Libraries Situation Report”, 8 de junio de 2003, Instituto Oriental de la Universidad de Chicago.
20. Jeffrey B. Spurr, “Iraqi libraries and Archives in Peril”, Asociación de bibliotecarios de Oriente Medio, abril de 2007, p. 9.
21. Matthew Bogdanos, Thieves of Baghdad, Nueva York, 2005.
22. Ibid.
23. Stephen Farrell y Rana Sabbagh-Gargour, “For Sale: A Nation's Treasures” Times, Londres, 2 de julio de 2005.
24. Jeffrey B. Spurr, “Indispensable yet Vulnerable: The Library in Dangerous Times, Preface to a Report on the Condition of Iraqi libraries and Efforts to provide assistance to them”, Asociación de bibliotecarios de Oriente Medio, Iraq Crisis website, mayo de 2005.
25. Ibid.
26. Loughlin, op. cit.
27. Al-Tikriti, op. cit., ofrece ejemplos concluyentes.
28. Robert K McCartney, “Expert Thieves Took Artifacts, UNESCO Says”, Washington Post, 18 de abril de 2003.
29. Saad Eskander, “The Tale of Iraq’s ‘Cemetery of Books’,” Information Today, diciembre de 2004; véase también, Spurr, “Iraqi Libraries”, op. cit., pp. 16-18.
30. Eskander, op.cit.
31. Ibid.
32. Jeffrey B. Spurr, “Indispensable yet Vulnerable: The Library in Dangerous Times, Preface to a Report on the Condition of Iraqi Libraries and Efforts to Provide Assistance to Them”, Asociación de bibliotecarios de Oriente Medio, Iraq Crisis website, mayo de 2005; véase asimismo, May Jane Deeb, et al, “The Library of Congress y the U.S. Department of State Mission to Baghdad: Report on the National Library and the House of Manuscripts”, 27 de octubre-3 de noviembre de 2003.
33. Spurr, “Iraqi Libraries” op.cit. pp. 29-30.
34. Ibid., p. 29.
35. Ibid., pp. 28-29.
36. Al-Tikriti, op. cit.
37. Spurr, “Iraqi Libraries” op. cit.
38. Spurr, “Iraqi Libraries” op. cit. p. 32.
39. Al-Tikriti, op. cit.
40. Véase: John F Burns, “Pillagers Strip Iraqi Museum of its Treasure”, New York Times, 12 de abril de 2003.
41. McGuire Gibson, “Cultural Tragedy in Iraq: A Report on the Looting of Museums, Archives, and Sites” en Art Loss in Iraq: An Update, Ed. International Foundation for Art Research, 28 de octubre de 2004; véase también, Milbry Park y Angela M.H. Schuster, The Looting of the Iraq Museum, Baghdad: The Lost Legacy of Ancient Mesopotamia, New York, Harry N. Abrams, 2005.
42. Mark Fisher, “Tomb Raiders”, Guardian, 19 de enero de 2006.
43. Douglas Birch, “In North Iraq, and Ancient Past Falls Victim to a Modern War” Baltimore Sun, 18 de abril de 2003.
44. Comité Internacional del Escudo Azul, Heritage at Risk 2004/2005, Capítulo sobre Iraq, p. 120.
45. Ibid.
46. Ibid.
47. Ibid.
48. Véase, por ejemplo, la declaración efectuada por muchos de los especialistas más renombrados en el seminario “The Threat to Iraq’s Cultural Heritage,” celebrado en el Instituto Oriental de la Universidad de Chicago el 23 de julio de 2005 y accesible en http://oi.uchicago.edu/OI/IRAQ/ws_statement.html .
49. Guy Gugliotta, “Looted Iraqi Relics Slow to Surface”, Washington Post, 8 de noviembre de 2005.
50. Comunicación personal de la experta Elizabeth Stone, quien ha estudiado fotografías tomadas desde satélite de una zona del Sur [de Iraq] y ha descubierto un total de 17 km2 de yacimientos saqueados.
51. Coronel Matthew Bogdanos, citado en Cindy Ho, “Heritage Lost: looting of archeological sites continues in Iraq”, Savingantiquities.org , 2004.
52. Ibid.
53. Sumedha Senanayake, “Iraq: Antiquities Continue to be Pillaged, Destroyed”, Radio Free Europe/Radio Liberty, 12 de octubre de 2006.
54. Stephen Farrell y Rana Sabbagh-Gargour, “For Sale: A Nation’s Treasures”, Times, Londres, 2 de julio de 2005.
55. Mark Fisher, “Tomb Raiders”, Guardian, 19 de enero de 2006.
56. John Curtis, “Report on Meeting at Babylon 11-13th December, 2004”, British Museum, 2005; véase también, Joanne Farchakh Bejjaly, “History Lost in Dust of War-Torn Iraq”, BBC, 25 de abril de 2005, y Rory McCarthy y Maev Kennedy, “Babylon Wrecked by War”, Guardian, 15 de enero de 2005.
57. Ibid.
58. “Poland Apologizes for Damage Troops Inflicted on Babylon”, History News Network, 3 de agosto de 2005.
59. Martin Bailey, “After the Looting Was Over”, Apollo, mayo de 2004.
60. Mark Rose, “A Conversation with Matthew F. Bogdanos”, Archaeology Magazine, 16 de octubre de 2003; Mary Wiltenburg, “‘Pit Bull’ Dogs Iraq Looters”, Christian Science Monitor, 20 de febrero de 2004.
61. Spurr, “Iraqi Libraries”, pp. 34-35.
62. Ibid., p. 21.
63. Ibid., p. 34.
64. Mary-Jane Deeb, et al, “Report on the National Library and the House of Manuscripts”, Biblioteca del Congreso [estadounidense], noviembre de 2003.
65. Eskander, “The Tale” op.cit.
66. Ibid.
67. Ibid.
68. Spurr, “Iraqi Libraries”, op.cit., pp. 38-45.
69. Ibid., pp. 52-53.
70. Ibid., p. 53. Véase en IraqSolidaridad: Sandy English: El Director del Museo Nacional de Bagdad se exilia. Donny George denuncia la corrupción oficial y el expolio del patrimonio de Iraq .
71. Ellen Knickmeyer, “Iraq’s Head of Antiquities Quits After Looting of Ancient Treasures”, Washington Post, 28 de agosto de 2006.
72. Ellen Knickmeyer, “Iraqi Museum Sealed Against Looters”, Washington Post, 27 de agosto de 2006.
73. Eskander, “The Tale” op.cit.
74. Ibid.
75. “Diary of Saad Eskander”, disponible en inglés en www.bl.uk/iraqdiary.html . Parcialmente traducido en IraqSolidaridad: Saad Eskander: Defender la cultura frente al terror sectario. Diario del Director de la Biblioteca Nacional y el Archivo de Iraq . Véase además Fernando Báez: Ocupación y 'memoricidio' en Iraq. "La memoria es el vínculo fundamental de la identidad: no hay identidad sin memoria".









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domingo, junio 10, 2007

Historia de Siderurgia Asturiana

Reproducciónes del material didáctico expuesto en el MUSI de La Felguera ( Hacer click encima de las mimágenes para aumentar tamaño)














Breve historia en imágenes, extraidas de la colección del Museo de la Siderurgia y la Industria (MUSI) de La Felguera














La sidra que sale de la mina

LNE. Mieres / Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ

Las antiguas minas de las Cuencas aún pueden dar mucho jugo. El sector hortofrutícola ha echado raíces en los territorios carboneros gracias al aprovechamiento de primitivas escombreras y explotaciones a cielo abierto como zonas de plantación.

La aventura ya ha empezado a dar sus frutos, tras un complejo cambio de registro que ha requerido un intenso y prolongado proceso de regeneración medioambiental. En la actualidad hay plantadas en los terrenos de las antiguas minas un total de 140 hectáreas de árboles frutales: 80 de manzana de sidra, 20 de manzana de mesa y 40 más de kiwi.

Aproximadamente, la cuarta parte de ese suelo ya ha entrado en fase de producción. El resto lo hará de forma progresiva, hasta el año 2012. Los dos principales impulsores de la nueva actividad son el grupo Trabanco y la firma Gold Fruits, vinculada al Grupo Sánchez y Lago.

La idea de rentabilizar las primitivas escombreras y explotaciones a cielo abierto como plantaciones hortofrutícolas surgió de la propia Hunosa hace 15 años. La compañía hullera buscaba nuevas vías de diversificación económica al tiempo que restauraba los terrenos mutilados por la actividad extractiva.

De forma experimental se plantaron arándanos, tomates, viveros forestales y pomaradas. La manzana fue el fruto que demostró tener una adaptación más exitosa.

Hace una década Sidra Trabanco entró en contacto con Hunosa. El llagar gijonés fue alquilando de forma progresiva las antiguas minas a cielo abierto. Cinco años después ejecutó la opción de compra que tenía sobre ellas.

En la actualidad cuenta con 51 hectáreas en las Cuencas, en las que tiene plantadas hasta 25 variedades de manzana autóctona para elaborar su sidra de mayor calidad. Las otras 20 hectáreas de pomaradas que posee el grupo se encuentran en Gijón. Por su parte, Gold Fruits posee 30 hectáreas de manzana de sidra y otras 20 de manzana de mesa, que empezarán a producir a partir del próximo año.

Estos números convertirán a las Cuencas cuando las plantaciones estén a pleno rendimiento en uno de los principales focos de producción de manzana de sidra de la región. Según los cálculos que maneja la Agrupación Asturiana de Cosecheros de Manzano de Sidra de Asturias (Aacomasi), las nuevas plantaciones de la región (pomaradas con variedades autóctonas reconocidas en las que se utilizan métodos intensivos para mitigar la vecería) suman unas 700 hectáreas.

Las Cuencas ya suman 80 hectáreas de manzano, lo que supone más de la décima parte del total. Además, algunas de las fincas de las comarcas mineras (en concreto la de Gold Fruits, de 30 hectáreas) sólo son superadas en tamaño por la plantación de los Masaveu en Sariego, con un total de 40 hectáreas plantadas.

Las pomaradas de las antiguas minas a cielo abierto de Hunosa se encuentran a una altura entre 250 y 500 metros. Estas condiciones ofrecen varias ventajas. Según explican los expertos, al estar a más altura el calibre y la calidad del fruto son mayores. Además, las oscilaciones entre las temperaturas máximas y mínimas potencian el sabor de la pieza.

A estos condicionantes se unen factores específicos de las antiguas fincas de Hunosa, como su buena orientación al sol, la protección del viento y la resistencia a las heladas tardías.

La contrapartida es que necesitan una mayor proporción de abonos y nutrientes, al tratarse de suelos «nuevos» a los que hay que ayudar a asentarse.

sábado, junio 09, 2007

Francia: Viaducto de Millau, Patrimonio del futuro





El viaducto de Millau en Aveyron (Francia) es el puente más alto del mundo. Inaugurado el 14 de diciembre de 2004 tras 36 meses de trabajos de construcción, la estructura alcanza una altura máxima de 343 metros sobre el río Tarn, y una longitud de 2.460 m, entre el Causse du Larzac y el Causse Rouge; tiene 7 pilares de hormigón, y el tablero tiene una anchura de 32 metros.






Cerca de 3.000 personas trabajaron en este proyecto, que costó casi 400 millones de euros.
El viaducto de Millau fue concebido formalmente por el arquitecto inglés Norman Foster, y estructuralmente por el ingeniero francés Michel Virlogeux (en inglés), trabajando ambos conjuntamente para hacer posible esta obra singular.






Está ubicado en Francia [Ver posicionamiento geográfico] [Seguir leyendo en Wikipedia]















Más información:


  1. Longitud : 2460 m.

  2. Altura total: 343 m

  3. Peso del asfaltado: 205.000 Tm

  4. Peso del tablero de acero 36. 000 TM ( 5 veces la Torre Eiffel)

  5. Coste: 400 mm/€

  6. Máximo trafico diario registrado; 50. 018 vehiculos

viernes, junio 08, 2007

Lavagoneta - Web ferroviario e industrial

Una de las páginas destacables de entre las que se dedican al patrimonio industrial y ferroviario, es la asturiana La Vagoneta

Conocida desde hace tiempo noe hemos ido siguiendo la pista mutuamente, compartiendo información, pero siempre manteniendo cada uno de nosotros su propia línea editorial

Desde aquí queremos hacer una reseña de esta completa e interesante página, centrada especialmente en la realidad ferroviaria de Asturias. Vaya desde aquí nuestro reconocimiento a su trabajo con estos ejemplos:




jueves, junio 07, 2007

La «mina imagen», el pozo rentable

El Museo de la Minería apuesta por una gestión competitiva y sostenible en un valle castigado por la falta de viabilidad de su principal industria . Fuente LNE

La minería se convierte en una actividad viable cuando se copia a sí misma. El Museo de la Minería es un modelo de gestión competitiva y sostenible en una comarca de economía subsidiada. Con más de 95.000 visitantes anuales, ha logrado que más de la mitad de sus ingresos provengan de las gentes que lo visitan y el objetivo final es que esa cantidad llegue al cien por ciento de los gastos operativos. No quiere ser una Hunosa cultural.
El Entrego, E. LAGAR

Será, probablemente, el único pozo de Asturias que tiene plenamente garantizada su continuidad a lo largo del presente siglo. La «mina imagen» del Museo de la Minería y la Industria, el MUMI, se ha convertido desde su apertura en 1994 en uno de los grandes atractivos turístico-culturales del valle del Nalón, y también de la región, junto con el museo que la contiene. Hasta que llegaron los dinosaurios del Museo del Jurásico, en Colunga, y su promoción publicitaria, el MUMI, ubicado en El Entrego, fue el museo más visitado de Asturias.


En 2005 recibió 95.460 visitantes y sus expectativas son llegar a los cien mil consolidados a medio plazo. Y todo sin extraordinarias campañas de promoción. Pero ¿cuáles han sido las claves de su éxito? Dos: una fruto de las emociones; la otra, de las matemáticas.


lEmocionante y emocional. La exposición «en superficie» del MUMI es un dechado de virtuosismo y hasta de artesanía: buena parte de los elementos expositivos fueron construidos por los propios empleados del museo sobre el preciso diseño de su director, Santiago Romero, notable dibujante. Pero la bajada a la «mina imagen» -un descenso ficticio de 600 metros con el sonido grabado de la jaula del Pozo María Luisa- despierta las emociones y, a la vez, es emocionante.


Ya bajo tierra -menos de lo que él cree- el visitante encara la oscuridad, un inquietante goteo, la mina. Esta réplica del interior de un pozo minero funciona como una atracción turística, cultural. Se hizo para el ocio, para divertirse donde otros sudaron, vivieron o murieron. Pero, por lo que ha visto Tino Fernández, uno de los «mineros imagen» que guía por este anillo entibado de un kilómetro, la «mina imagen» no sólo es un rato entretenido.


Tiene algo más:«Esto ye la vida, amigo. Ye lo que hay, lo que hubo en la Cuenca. Bueno o malo, esto que ven, ye y fue la vida nuestra». Ni más ni menos. Este langreano de 40 años, vecino de la Puente Carbón, ha visto cómo, ras pasar por la «mina imagen» «la mayoría comprende lo que significa metese en un agujeru para ganar el jornal».


Entre los que ya lo sabían, los mineros, Tino Fernández ha visto orgullo. «Sí, señor este museo es un orgullo para ellos. Vienen con la gente y dicen: "Aquí taba yo y soy un paisano. Aquí trabayé yo"».


Razonable y racional. El MUMI son emociones, pero también números. En estos trece años de existencia, el museo de El Entrego ha generado un flujo anual de cien mil visitantes en una comarca donde, hasta la fecha, cualquier industria podía ser imaginable menos la turística. A un museo con deficiente señalización y accesos un tanto inverosímiles para su poder de atracción, más de la mitad de los visitantes llegan en autocar y, de ellos, el 89,31 por ciento procede de fuera de Asturias.


Ahí tienen un caladero importante. Visto desde el punto de vista estrictamente empresarial, el MUMI es un éxito de gestión. Quiere conservar patrimonio minero, pero también mostrarse como una empresa competitiva y, a la vez, sostenible. Ése es otro elemento -nada desdeñable en una comarca muy subsidiada- de su exposición permanente. En todos estos años, el Museo de la Minería ha conseguido que más de la mitad de sus ingresos anuales provengan del dinero desembolsado por los visitantes, una participación que aspira a convertirse en la principal fuente de financiación de los gastos.


La instalación museística recibe anualmente 300.000 euros del Principado y 120.000 de Cajastur, los dos entes constitutivos de la Fundación de Nuevas Tecnologías y Cultura, titular del MUMI. El objetivo final de la dirección es poder destinar esas subvenciones a la dotación de un capital social suficiente.



Este modelo de gestión tiene como trasfondo una voluntad manifiesta: evitar la transformación del Museo de la Minería en una especie de «Hunosa cultural». Así nadie tendrá nunca que plantearse el cierre del «Pozu Imaxen». Algo que, por otra parte, y si se quiere llevar la imitación de la realidad minera a su último término, sería bastante coherente.

miércoles, junio 06, 2007

Revista Alarifes , número 26

Patrimonio industrial, memoria del trabajo

Cuadernos de Cazarabet > Contenidos accesibles aquí

<< El Canal de Castilla está siendo señalizado en diversos tramos


INDICE



- El cajón de sastre
- La reforma del antiguo lagar de Lourizán se licitará este mes
- El acueducto renacentista de la traída de aguas a Teruel será trasladado la próxima semana
- Rota tendrá una vía verde de 6,8 kilómetros en los terrenos de la antigua línea ferroviaria El Puerto-Sanlúcar
- Riotinto: cuatro máquinas mineras del siglo XVI recorren Europa occidental
- La Colònia Llaudet de Sant Joan de les Abadesses recuperará su actividad industrial
- CEHFE cede dos vehículos del extinto ferrocarril Olot-Girona al Ayuntamiento de Olot
- La silvicultura amenaza los restos de las primeras fundiciones vascas
- La Expoagua licita la rehabilitación del molino del Arrabal en Zaragoza
- Barakaldo evoca su pasado rural y minero con itinerarios guiados por El Regato
- La necesidad de proteger el patrimonio industrial de Telde: el caso sangrante de la CINSA
- Adjudicado el acondicionamiento de un nuevo tramo del Canal Imperial
- El regreso de la locomotora Aurrerá a Durango
- La ambiciosa ampliación del Museo Minero de Abanto arrancará en verano
- La locomotora “Azucarera de Castilla nº 1” regresa a España
- El Museo de la Minería de Camargo se ubicará en el futuro parque de El Montezuco
- El Ayuntamiento y los vecinos de Tharsis recuperan todo el patrimonio minero
- El Museo de la Fotografía que acogerá Segovia será único en España e incluirá una escuela
- El proyecto del museo del vino de Ribeira Sacra será ampliado
- Un nuevo centro de interpretación para el antiguo Museo del Vino en Haro
- Alboraya eliminará las industrias de la Patacona y Vinival será un centro cultural
- Efectos audiovisuales para presentar el trabajo de la ferrería de Mirandaola
- Harinera del Carmen en Torres de Albarracín cierra sus puertas tras 70 años de historia
- La comarca de la Ribera Baja del Ebro intentará proteger su rico patrimonio hidráulico
- INCUNA convoca el cuarto certamen fotográfico sobre patrimonio industrial
- Exposición sobre “Arqueología Industrial” de Tenerife
- La geología y la minería de Berja tendrán un Centro de Interpretación en Castala
- El Museo del Ferrocarril de Vilanova i la Geltrú presenta las últimas realizaciones patrimoniales
- El grupo de investigación en Ingeniería Gráfica de Gijón aplica la tecnología a recuperar ingenios hidráulicos
- Concluye el proyecto de recuperación ambiental de las minas de Aliseda
- Pobladura del Valle prepara el Museo del Ferrocarril, próximo a la estación en la Vía de la Plata
- Locomotoras de vapor, un patrimonio imprescindible, por Javier Fernández López
- El Consorcio Canfranc 2000 plantea la creación de un tren turístico y de un museo para “revitalizar la línea”
- El MuVIM prepara una mirada a los dos siglos de industrialización valenciana
- La Imprenta Blasco en Zaragoza cumplirá años con una imagen renovada
- La Nau de Valencia acoge una muestra de fotografías inéditas de Demetrio Ribes
- Museum Cemento Rezola dedica una exposición a la escultura de Chillida 'Elogio del Horizonte'
- Una exposición describe las claves de la historia de la industria en Tenerife
- El concejo de Castrillón acoge una jornada sobre patrimonio industrial organizada por geógrafos
- La Fundación Real Ingenio contrata a Glenn Murray como técnico gestor de la Casa de la Moneda de Segovia
- “Confederación Hidrográfica del Ebro: 1926-2001”, una historia apasionada
- La Diputación de Huelva inicia un proyecto para recuperar zonas mineras degradadas
- Bustillo advierte de la salida de fondos de la Fábrica de Armas de Trubia
- Señalización del Canal de Castilla en la provincia de Palencia
- Finalizada la recuperación ambiental de las zonas degradadas por antiguas actividades mineras en Azuaga
- Turistas en la fábrica. Auge en Cataluña de los museos sobre el origen de su industria
- El Congreso aprueba una iniciativa para convertir el Museo Minero de Andorra en parque tecnológico - La Cueva Museo de Valdemorillo cuenta con piezas producidas en la antigua fábrica de porcelana y vidrio
- Las máquinas inician el derribo de la histórica planta de Sefanitro en Barakaldo
- Lenbur recibe en donación el premio otorgado por Montblanc a Pilar Belzunce
- Caminos naturales-vías verdes. Su adecuación al desarrollo rural sostenible
http://www.elmasino.com/cazarabet/alarifes/26/#Un_nuevo_museo_en_el_22@:_la_Fundació_Vila_Casas_exhibirá_su_colección_de_pintura_en_Can_#Un_nuevo_museo_en_el_22@:_la_Fundació_Vila_Casas_exhibirá_su_colección_de_pintura_en_Can_
- Laviana inicia el proyecto de recuperación del antiguo poblado minero del Coto Musel
- La Asociación de Amigos del Ferrocarril de León se muestra «contenta, por el momento»
- Inauguran la rehabilitación del molino de Ventorrillo en el alto Besaya
- La línea férrea Ojos Negros-Sagunto cumple un siglo
- Patrimonio industrial en Pasaia: la cultura de las grúas
- Chillida, reflexiones en papel para la tabacalera de gijón
- El Principado afirma que apoyará el Museo de Trubia si hay «voluntad política municipal»
- Alicante acoge la XXX edición del Premio al mejor museo europeo de 2007
- Utrillas acoge un Congreso sobre Geología y Minería en la Ordenación del Territorio
- Un libro repasa la obra inédita del arquitecto vasco Rafael Fontán
- Urola Garaia: la comarca de las ferrerías
- Lutxana reactiva la defensa popular de las históricas casas de la Orconera
- San Martín del Rey Aurelio comprará los terrenos del pozo Venturo por dos millones
- San Martín accede a renegociar la compra de las locomotoras de Hunosa
- Reutilizar el patrimonio industrial del Bierzo
- Proponen rehabilitar la fábrica de vidrio La Trinidad en Sevilla como centro cívico, biblioteca y Museo de la Industria
- Proponen crear un museo dedicado a la fruta en la harinera La Meta de Lleida
- Activitats del Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya. Mayo 2007

martes, junio 05, 2007

La herencia Sovietica y el Modernismo Europeo


Traemos aquí la reseña [en inglés] del libro publicado por Bässler, en Berlín
sobre uno de los temas tratados por el ICOMOS en su informe mundial sobre monumentos y lugares en peligro
ISBN 978-3-930388-50-9
Más información en alemán: www.baesslerverlag.de/buecher/icomos

Bilbao: Las minas urbanas


Accede al contenido de este artículo recogido en el Blog de la Asociación vasca de Patrimonio Industrial (AVPIOP) sobre las minas de "Miribilla"